Ver navegación

La carta como un acompañamiento colectivo. Iniciativa social-epistolar

Imagina que cumples 93 años y que más allá de la poca familia que pueda hacerte algo de caso, estás aislado, apartado del movimiento del mundo, por la inmovilidad física a la que te obliga el cuerpo, porque vives en un distante pueblo rural y porque hace tiempo que decidiste desconectarte, desentenderte de la complejidad de los actuales medios de comunicación.
Una de las cosas que más te gustaban, era recibir cartas pero claro, ya nadie te escribe, ya nadie lo hace.
El día que cumples 93 una extraña fuerza atraviesa la soledad y fractura la insoportable inmaterialidad de la memoria. Del día a la noche no paran de llegarte cartas, 50 para ser precisos, cartas dirigidas a ti, con poemas, con felicitaciones, con reflexiones de la vida, cartas de gente tanto cercana como desconocida.
Se reactiva una adrenalina física que quisieras detener en el tiempo, que quisieras que se quedara aquí mientras abres uno y otro sobre con el filo del cuchillo. La adrenalina de corroborar que alguien, dos, tres, 50 más, tuvieron por un momento su pensamiento puesto en ti.

Este gesto tramado, vuelto un desplome de cartas, contradice todo apartamiento social y hace emerger una alegría recuperada, productora de vitalidad.
La carta se vuelve un modo de acompañamiento colectivo.
Reaviva su singular función de acompañamiento.
Y vivimos el acompañamiento mediado por un objeto escritural.
Te acompaño con mi palabra desconocida pero sentida y lleno tu día de mi propio detenimiento.

13227147_900969626691733_5122924120216562500_n

Manuel de Lea el día que cumplió 93 años

Esta iniciativa social-epistolar existe y la hemos conocido gracias a la carta que nos hizo una espectadora gallega, Lucía Guizán. No sabemos si todavía se lleva a cabo, pero se ha realizado más de una vez en Guitiriz, un poblado de Galicia de 5.500 habitantes, gracias a una idea conjunta de una asociación llamada Lareira de soños (“lareira” en castellano sería el lugar en donde antiguamente se hacía fuego para cocinar, en el suelo), junto con Nova Poesia Guitirica (NPG) y la Sra. Lupe Fernández. Una iniciativa escritural para felicitar a los mayores de 80 años por correo postal. El primero en recibir este regalo fue Manuel de Lea, quien justamente cumplía 93 años, quien para su aniversario recibió esas 50 cartas mencionadas. Se trata de una máquina de la soledad comunitaria que desteje la desolación en distintos grados, para hacer retornar en una escala aparentemente pequeña, el cuidado por los más grandes, e instaurar sin saber muy bien cómo, otras formas de potencialidad mediadas por el objeto-carta.

Gracias Luisa, por hacernos conocer esta iniciativa. Ojalá que nunca se termine, ojalá que pudiera replicarse en otros lugares. Las fotografías que acompañan este escrito, las hemos tomado de la página de Facebook de “Lareira de soños”: Os Vilares, lareira de soños

13263731_905206546268041_4708295441760120539_n

Cartas a Sara de Roldán de 94 años

13323734_909173732537989_986924035455520363_o

La Convocatoria de Asociación Lareira de Soños, et.al

Hay objetos que retornan en las cartas

los-objetos-que-retornan-por-carta

Jomi Oligor

Esta imagen nos llegó ayer en una carta. Nos fue devuelta después de 20 años de haber sido tomada.

En una extraña elipsis, hay objetos que insisten en retornar, aun cuando no sabías ni siquiera que existían. Por más que te desvíes, ellos te recordarán amablemente o bajo la violencia de su reaparición, en dónde estás, en dónde has estado.

Adentro de los sobres nos pasa eso, afuera de ellos nos pasa eso. Hermosas caligrafías -muchas veces ilegibles- nos confiesan sobre su razón de ser, y nos descubren los matices políticos que puede tener la intimidad, así encubierta, así enfundada, adentro de estas cavernas en extinción.

Las cartas de La máquina de la soledad mantienen su circulación. El encuentro se aviva bajo otra rítmica de las cosas. Gracias por hacer que objetos planos y plenos como éste, retornen a nosotros.

No hay más entradas.
Pública tu memoria:
Pública tu memoria: