El taller de Anselmo

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La máquina de la soledad se prepara para el estreno en el festival TNT de Terrassa, Catalunya. Ya ha llegado a España después de haber estado por México y se instala en un espacio de los años cincuenta para adquirir su nueva forma, en el viejo taller de bicicletas de Anselmo.

AG

93Hijo de molineros, Anselmo, nació en Bozate, el barrio Agote de Arizkun en el valle del Baztan, cerca de la frontera donde el “extraperlo” era un modo de vida, en esa época se cruzaba al otro lado en burro pero se volvía a pie. El burro con la carga conocía el camino de regreso a través de monte.

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El mayor de los 11 hermanos heredaba la casa y los padres, así que Anselmo bajo al sur y trabajó de molinero algún tiempo. Cuando pusieron la luz eléctrica en el pueblo ésta se encendía desde el molino al atardecer, su ayudante cada día le decía: “espera Anselmo, espera que me prepare”, cogía la bicicleta, “Ahora”, y salía corriendo al tiempo que Anselmo accionaba el interruptor, siempre llegaba un poco más tarde que la corriente pero él no dejaba de intentarlo.

María y el Vasco

Allí, Anselmo cambió el euskera por castellano, se enamoró de María y montó su taller de bicicletas apenas sin saber de mecánica. Aprendió sobre la marcha. Reparaba, alquilaba y vendía bicicletas y trajo las primeras motos al pueblo. Era conocido como el Vasco, nunca perdió su acento, tuvo dos hijos y cuatro nietos, pasó el tiempo y la vida y el taller cerró.

primeras bicicletas

herramientas

Ahora, después de más de 30 años, la máquina de la soledad se construye de nuevo aquí, a la vez que reanima la historia del lugar, en un pueblito de Navarra en donde todos los ancianos van en sus bicicletas BH….Gracias Anselmo y gracias María porque aunque ya no están físicamente, nos han dejado los secretos y la memoria de su casa-taller.

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Una respuesta a El taller de Anselmo

  1. murielle

    Sé que la energía de su trabajo les llega a las personas sobre quienes deciden ustedes de enfocarse. Volverlas a revivir algunos momentos de su existencia terrestre es algo inestimable.
    Si bien no pueden estar mirando su espectáculo, como nosotros, bien reciben la energía, estén donde estén. Saber que la existencia fue valiosa ha de liberarlos de algunas cositas , cuales, probablemente no sabremos, pero, el solo hecho de saber que pertenecemos a otra esfera, ha de ser muy liberador.

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